Odio eterno a la torrija moderna – Recetax - Recetas de Cocina Española y del mundo
Recetax – Recetas de Cocina Española y del mundo

Odio eterno a la torrija moderna

Cada año, la llegada de la primavera nos abre la veda para la enésima versión de la receta de las torrijas. Aunque siempre se ha dicho que si algo funciona, mejor no tocarlo, los reposteros y cocineros de obradores y restaurantes sacan cada año su torrija estrella. Ante ese panorama, yo, como Aníbal Barca jurando odio eterno a los romanos, declaro mi odio eterno a la torrija moderna.

Lo sé. ¿Cómo puedo hablar de odio eterno a la torrija moderna, cuando todos los años hago dos o tres torrijas "diferentes" a las clásicas? Pues sí, por más que lo intento cada año probando torrijas modernas como las torrijas de leche y Baileys, siempre vuelvo a mis torrijas preferidas, las torrijas clásicas.

Las torrijas clásicas, las que de verdad me encantan, para mí son de dos tipos: las torrijas de vino, con su almíbar y las torrijas de leche, ya sean húmedas, disponiendo las torrijas sobre un baño de leche azucarada o de almíbar, o bien secas tras espolvorearlas con azúcar y canela, siendo estas últimas las que realmente me parecen las más acertadas.