Restaurante Víctor: comida casera en el Casco Viejo de Bilbao – Recetax - Rezepte der spanischen Küche und der Welt
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Restaurante Víctor: comida casera en el Casco Viejo de Bilbao

Seguimos con nuestra particular ruta de restaurantes en Bilbao. Esta vez nuestra parada fue en el mismo Casco Viejo, ya que nos decantamos por un emblemático local en el que sirven una comida casera riquísima: el Restaurante Víctor.

Aunque mi familia política conoce este mítico sitio "de toda la vida", fue mi amiga Ana, Biscayenne, la que me lo recomendó un día que le pregunté por un sitio para comer de este estilo, sin mucha parafernalia, pero con comida casera rica. ¡Acertamos!

Llegar hasta este restaurante no tiene pérdida ya que se encuentra en pleno Casco Viejo, en la plaza más famosa, La Plaza Nueva, así que a cualquier que le preguntéis os sabrá indicar. Si vais en metro lo mejor es bajarse en la parada Casco Viejo y optar por la salida de Unamuno que es casi directa hacia el local.

El restaurante dispone de una entrada lateral individual al bar, así que no hay necesidad de entrar al primero para subir a la parte superior a comer. Este local es de los años 40 y se nota en su estructura estrecha en la entrada y pasillos.

die decoración es muy clásica, hasta podría decirse que un poco antigua, no descuidada ojo, ya que todo se encuentra en perfecto estado, sino que es como entrar a comer en un comedor de otra década. Por supuesto encontramos mantel y servilletas de hilo, faltaría más.

Como aperitivo de cortesía nos trajeron unos choricillos al Txacolí, que estaban muy ricos, y nosotros decidimos probar los fritos de la casa como entrante. La ración como veis en la imagen es abundante y se componía de: gambas a la gabardina, rabas, San Jacobos, croquetas de espinacas con piñones, pollo con bechamel, huevo con bechamel y calabacín. ¡Buenísimos!

Pasamos al plato principal, que como es costumbre en nosotros, fue de pescado. Decidimos comer un rape a la plancha que sirvieron con patata panadera y tomate, und rodaballo al horno con patatas panadera también. Dos platos sencillos espectaculares, que no necesitaban nada más para lucir por sí mismos, dada la calidad de la materia prima.

Terminamos la comida con postres caseros. Estábamos llenos, pero viendo los dulces que había expuestos en el carrito no pudimos resistirnos a probar una riquísima tarta de arroz(como el mítico pastel de arroz de Bilbao, pero en forma de tarta) und brazo de gitano de crema y yema tostada. Como veis ambos caseros y de diez.