
No me gusta mucho el verano porque cada vez soporto menos el calor, pero tengo que reconocer que también tiene sus cosas buenas. Sin duda, la variedad de frutas que nos trae es un motivo de celebración, y es que al menos yo no puedo evitar volver con el carro lleno cada vez que paso por la frutería. El otro día me levanté temprano para hornear un cake integral de cerezas con almendras, aprovechando el buen momento de esta fruta.
Aunque no seré yo quien rechace un buen dulce bizcocho o un pastel con su buena mantequilla o chocolate, también podemos preparar algún capricho sin que se nos vaya por la borda la operación bikini. Un cake elaborado con harina integral, sin más grasa que la del huevo y aprovechando el sabor de la fruta, es una opción estupenda para los desayunos o meriendas de estos días.
