
Desde hace un tiempo podemos ver en muchos escaparates de pastelerías y panaderías, y como motivo decorativo en muchos sitios unas apetitosas “pastas” o “galletas” de colores muy llamativos, y son muchas las personas que me han preguntado por este nuevo dulce tan colorido. Por ello hoy quiero hacer una pequeña introducción para explicar el origen y la composición de los macarons.
Los macarons son un dulce típico francés que se puso demodaen París a partir del siglo XIX y que desde entonces no ha variado su aspecto, aunque si han surgido muchas variantes de sabores y colores. Están compuestos por dos capas de “galleta” elaboradas con clara de huevo, almendras molidas y azúcar, entre las que se sitúa un fina capa de relleno a modo de sandwich.
Su origen no termina de estar del todo claro, hay quien dice que fueron creados en su origen en Italia y luego fueron llevados a Francia donde adquiriendo su actual fama en las pastelerías de París. Pero no fue hasta el siglo XIX cuando consiguieron ese aspecto tan llamativo y tan colorido, y más concretamente en la pâtisserie francesa Ladurée donde Louis Ernest Ladurée comenzó a difundir este apetitoso pastelito y creó los salones de té típicos de París para poder degustarlos junto a una rica taza de té.
Hoy en día podemos encontrar innumerables sabores y variaciones, desde los máss clásicos de chocolate, frambuesa o fresa, a versiones de manzana verde, coco y limón, cereza, moka, pistacho
