
El verano es temporada de cerezas, uno de los frutos rojos más sabrosos. Aportan vitaminas y son antioxidantes y lo más importante para los que hacen dietas, tienen pocas calorías, veinte piezas aportan unas 50 calorías solamente. Las podemos comer solas, en ensaladas de frutas, zumos, batidos, dulces también en postres o pasteles. La época de cerezas me recuerda los pasteles de cerezas o clafoutis que horneaba mi abuela, este postre es originario de limousin , una hermosa región de Francia donde mis antepasados seguramente degustaban este pastel desde hace varios siglos. A comprar cerezas y manos a la obra.
Tiempo de elaboración: 20 minutos
Ingredientes:

Preparación:
Lavamos las cerezas y les sacamos los carozos o huesos. Luego precalentamos el horno a 210 º.
Este pastel no se desmolda, así que untaremos un molde con mantequilla y luego lo enharinamos. Después acomodamos las cerezas deshuesadas en el fondo del molde.

En el vaso de la licuadora ponemos los huevos, la leche, la harina el azúcar y la vainilla y batimos hasta lograr una mezcla homogénea y sin grumos. Luego volcamos esta mezcla sobre las cerezas.

Ponemos en el horno precalentado a 210 º durante diez minutos y luego bajamos a 180º y seguimos horneando de 20 a 30 minutos más hasta que este dorada. Comprobamos la cocción introduciendo un cuchillo en la masa y que salga seco.

Este pastel se come tibio, podemos espolvorerle un poco de azúcar glas antes de servirlo.


