
Hace ya dos años —cómo pasa el tiempo— os presentaba Bobble, una botella con filtro incorporado que acababa de comercializarse en Estados Unidos. En España lleva también un tiempo en las tiendas, y aprovechando que en mi visita a Alimentaria 2012 me ofrecieron una, he estado probándola estos días para daros a conocer mis impresiones.
En la mano, tiene el tamaño de una botella de agua puqueña (su capacidad es de 385 ml.), con forma de guitarra para poderla coger firmemente. Es completamente transparente e incorpora un filtro con bebedor, en un color llamativo —en mi caso, un violeta muy mono— aunque hay muchos otros.
Pero más allá de su diseño, que es realmente atractivo, lo importante es saber si realmente funciona el filtro, y el agua que sale de la botella sabe mejor que la del grifo, que es de lo que se trata realmente.
