Consejos para congelar guisos

Guiso de carne

Si no os apetece estar esclavizados varias horas en la cocina o simplemente no tenéis tiempo para preparar platos elaborados, pero queréis comer bien y variado, lo mejor es cocinar un día para comer varios. Aún haciéndolo en la olla rápida, el guiso de carne es un plato que lleva su tiempo, picar las verduras, sofreírlas, dorar la carne… vamos, que no es una comida para preparar en cuanto llegamos de trabajar al mediodía, apurados y sobre todo con hambre. Por eso os recomiendo que guiséis un día para varias veces. Y para ello nada mejor que recurrir a la congelación, pero eso sí, siguiendo unos ciertos consejos para que el día que lo toméis esté como recién cocinado.

La conservación de un guiso de carne tanto en la nevera como en el congelador es muy superior en tiempo a por ejemplo uno de pescado, y éste es un detalle a tener en cuenta. Así que si cocináis para varios días tendréis que organizaros para consumir antes los platos más perecederos y dejar los que más resistan para el final. Cuando vayáis a congelar un guiso, tanto de carne como de pescado, es importante que no lleve patatas incorporadas. La patata es una hortaliza muy rica en hidratos de carbono y estos fermentan rápidamente y no congelan bien, pues tras pasar por el congelador su textura cambia y se transforma, encontrándolas arenosas y estropeando el resultado final del plato. Lo ideal es que el día que lo vayáis a consumir, mientras que el guiso se recalienta, le añadáis las patatas cortadas en trozos más pequeños y se vayan haciendo al mismo tiempo a fuego lento.
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