Zapallitos

Zapallito


No tenía ni idea que el nombre de estos “calabacines redondos” que me mandó mi hermana desde Alzira, que a su vez a ella le había regalado una amiga suya, eran zapallos, del quechua zapallo, o lo que es lo mismo, calabazas comestibles.


Tere me dijo que me iba a mandar para que los probara porque estaban buenísimos y yo encantada, porque otra cosa no será, pero probar cosas nuevas me fascina.

Hace unos días y por casualidad escuché en la radio la palabra “zapallitos” refiriéndose a unas calabacitas pequeñas y me faltó tiempo para mirar en la internés si eran iguales a mi calabacín, y vaya, eran idénticos, igual de bonitos y apetecibles.

el zapatillo


Antes de saber su origen ya los había preparado bien rellenos, para ello utilicé:

- 2 berenjenas asadas
- 3 puerros
- Un pimiento verde
- 2 dientes de ajo
- 1 pechuga de pollo asada
- 50g de jamón serrano.

Lo primero que hice fue, después de bien lavado, partir el calabacín redondo por la mitad, le quité las pipas gordas que tenía en el centro, eran muy tiernas pero no tenía nada claro que fueran comestibles.


parece un melón


Retiré el resto de la carne con una cuchara y cocí al vapor las mitades vacías.


vacio


Preparé el relleno emperezando por sofreír en sartén los tres puerros junto con el ajo bien picado y el pimiento verde.


el sofrito


A esto le añadí la carne de la berenjena que ya estaba asada y bien troceada, junto con la carne del calabacín que tenía reservada.


la mezcla


A estas verduras les añadí la carne de una pechuga de pollo asada bien picada y el jamón serrano también picado.

Rellené los calabacines, bien rellenos, y los cubrí con la siguiente salsa, que sin saberlo a resultado tener un toque sudamericano muy apropiado para estos “zapallos”.


bien rellenos


Ingredientes:

- 3 zanahorias
- 2 puerros
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento rojo
- 6 tomates kumato
- Sal
- Azúcar
- 1 chile guajillo seco
- 1 pimiento choricero

Después de pelar y picar todos los ingredientes los puse en una sartén honda con un buen chorro de aceite, más o menos en el siguiente orden. Primero las zanahorias, después los pimientos, el puerro y por último los tomates pelados, despepitados y picados. Sal y azúcar.

Para hacerla algo diferente le añadí un choricero bien lavado y sin sus pepitas, tan solo troceándolo un poco. Entonces me acordé que tenía, tengo, unos cuantos chiles de diferentes variedades que me regaló uno de los cocineros mejicanos que pasó por la cocina de mi empresa, lo cierto es que los tengo guardados como oro en paño, pero tan guardados que casi no me acordaba de ellos hasta ese momento.

Este chile guajillo lo añadí a la sartén. Dejé que se hiciera todo junto y a fuego lento un buen rato.

Trituré todo y lo pasé por un colador. Deliciosa salsa, con un sabor especial, pensé que quedaría picante ya que cuando oigo chile, siempre doy pon hecho que tiene que picar y no es así, o por lo menos este no picaba, así que una de dos, o estaba pasado o es que el guajillo, no digáis que no tiene un nombre precioso, no picaba apenas.

Encima de la salsa, como no, abundante queso rallado y listo para el horno. 180º para que simplemente se caliente bien todo el interior.


Zapallito


¡Buenísimos! Gracias a Nati, la amiga de mi hermana. Y que sepa que puede darle todos los que quiera que yo estoy dispuesta a compartirlos sin ningún problema.
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