Torrijas

Llegando estas fechas ¿en qué casa no se comen unas torrijas? Investigando sobre sus orígenes, los sitúan en la repostería conventual, para aprovechar el pan duro. Este es el principal ingrediente de este postre, también la leche y una buena miel. Yo las he hecho con miel alcarreña, que es maravillosa. Para freír estas torrijas utilicé un aceite que para mí fue un descubrimiento. Me lo regaló mi amiga Esther. Es un aceite del pueblo de su marido, de Esquivias (Toledo), con una aroma y un color extraordinarios. Se llama Aceite Hermida y lo encontraréis servido en cualquier Parador de Turismo al que vayáis, puesto que es su proveedor oficial. Creo que en algunos sitios en estas fechas se vende pan para torrijas a un precio alto. Vamos a ver… no perdamos los papeles, que con una barra de pan blanco normal están estupendas: comprar un pan para hacerlas a precio de oro me parece excesivo. En casa siempre se han hecho con dos almíbares diferentes: uno de vino y otro de leche. Las torrijas de vino se hacen más en Cuenca y las de leche en Guadalajara. En Madrid las he visto sin almíbar y espolvoreadas de azúcar y canela. En vuestra tierra ¿como las hacéis? Receta Ingredientes para las torrijas Dos barras de pan blanco duro ½ litro de leche 6 huevos para rebozarlas Aceite de oliva virgen extra 1 palito de canela en rama Ingredientes para el almíbar de vino 750 ml. de un vino blanco bueno de vuestra zona 4 cucharadas de miel La cáscara de media naranja La cáscara de medio limón 2 palos de canela en rama 2 cucharadas de azúcar Ingredientes para el almíbar de leche 750 ml. de leche 4 cucharadas de miel La cáscara de media naranja La cáscara de medio limón 2 palos de canela en rama 2 cucharadas de azúcar Preparación 1. Se pone en una cacerola la leche con un poco de canela en rama. Esperar hasta que hierva para que coja sabor. Dejar templar. 2. Cortar el pan en rodajas gordas. Pasarlas por la leche templada —dejar que se mojen bien, pero no demasiado para que no chorree— y luego por huevo bien batido. 3. Freír en abundante aceite hasta que queden doradas. Escurrirlas en papel de cocina. Os aconsejo que las friáis en una sartén amplia y con aceite abundante, porque si no en la ultima tanda de torrijas el aceite empieza a generar mucha espuma. 4. Para la preparación del almíbar de vino, añadir todos los ingredientes en la cacerola y ponerlo a hervir, dejar reducir un poco y rectificar de sabor depende de vuestros gustos más o menos dulces. 5. Para la preparación del almíbar de leche, hacer lo mismo, dejar reducir un poco y que impregnen los sabores. 6. Dejar templar antes de añadir las torrijas. Adornar con las cáscaras de limón y de naranja y los palitos de canela. Mi truco para conseguir que estén deliciosas es no añadirle azúcar a la torrija en la leche que se pone para mojarla, y el almíbar hacerlo dulce pero reducirlo bastante para unificar sabores, de esta manera os aseguro que no está nada empalagosa. ¡Ti-pi-quí-si-mas! ¡Bue-ní-si-mas! Versión para imprimir de la receta