
En función a diversos parámetros se pueden establecer las diferentes categorías que en el mundo del cava podemos hallar.
Así, por ejemplo, en referencia a la cantidad de azúcar añadida en el licor de expedición (el utilizado para rellenar la botella una vez realizado el degüelle) podemos establecer una primera clasificación con notorias diferencias entre un grupo y otro. En ocasiones la adición de azúcar ayuda a disimular algún tipo de carencia organoléptica del producto. En cambio, si no se le adiciona ningún tipo de azúcar, la exigencia en el proceso de elaboración es muy superior ya que cualquier deficiencia previa quedará marcada de manera más patente.
Si no lleva ningún azúcar añadido, nos encontraríamos con un Brut Nature. El Brut permite la incorporación de una pequeña cantidad de azúcar (hasta 15 gramos por litro). La nomenclatura Semiseco que figurará en la etiqueta nos asegura encontrarnos con un producto cuya presencia de azúcar va a ser notable (no más de 50 gramos por litro) y el dulce hace honor a su nombre con la incorporación de importantes cantidades de azúcar. Existen más categorías intermedias, pero quizás no tengan tanta relevancia como las aquí retratadas.
