Probablemente, como todo hijo de vecino, hayas subido algún kilito esta Navidad (y eso que todavía queda sumar el roscón…). Pero es normal. ¿Quién puede resistirse a las patatas que hace la abuela? ¿a los postres de mamá? ¿a beber una copa de más? La respuesta es sencilla: nadie.
Claro, después vienen los remordimientos, acompañados de 2 o 3 kilos de más. Pero no desesperéis, hoy os vamos a dar algunos consejos sencillos para volver a recuperar los hábitos y la línea después de las vacaciones que nos han dado nuestros compañeros de vitónica:
En primer lugar no dejes de comer, eso significaría sólo perder peso de manera temporal debido a la pérdida de líquido, además te faltará energía y probablemente termines la dieta con un atracón. Intenta hacer todas las comidas diarias, te ayudará a ser constante en la dieta.
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