
Hace tiempo que no preparaba esta deliciosa y nutritiva receta de sopa de guisantes secos. Este tipo de legumbres secas se ha consumido mucho en Alemania y países nórdicos, de hecho era una forma de subsistencia de las gentes del campo en los largos meses de invierno. La receta que he preparado está inspirada en una receta finlandesa, en la que se utiliza carne de cerdo salada, que he sustituido por jamón serrano de aquí.
La ventaja de las legumbres secas es su larga caducidad y fácil conservación. Además, en el caso de los guisantes secos, el sabor es muy especial, a mi me encantan, aunque no son fáciles de encontrar en supermercados. Una precaución importante, como la mayoría de las legumbres secas, es ponerlos en remojo con mucha antelación, al menos 12 horas, aunque os explico más abajo cómo ahorrarse este paso.
Ingredientes para 4 personas.
400 gr. guisantes secos (unas 2 tazas), 250 gr. carne de cerdo, paletilla o falda, ligeramente salada (se puede sustituir por jamón serrano o costilla de cerdo salada), 200 gr. carne de ternera, en trozos pequeños, 1 cebolla, 1 cucharadita de mostaza, tomillo, sal, un trozo de hueso de jamón (opcional).
